Awicha

Tenía pendiente la visita a este restaurante inaugurado en el 2019 y que está ubicado en una esquina de la calle Domeyer, uno de los tantos lindos rincones de Barranco. Es un concepto que me gustaría ver más. Local pequeño, acogedor, con la cocina a la vista. El dueño/chef siempre presente y cocinando, acompañado de un equipo profesional y amable.

Jason Román nació en Huacho y siempre supo que lo suyo era la cocina. En su casa recibió la primera inspiración. A los 17 años salió al mundo con una vocación clara que lo llevó a trabajar en restaurantes importantes en Nueva York y Francia (Incluyendo un 2 estrellas Michelin). Un periplo que le dio experiencia, técnica y esa distancia que le permitió conocerse más y entender sus raíces.

La carta mezcla cebiches y tiraditos con clásicos extranjeros como tartare o carpaccio. Hasta un gazpacho. Todos con un toque distinto, cosmopolita, pero sin perder la esencia. Después da paso a pescados, arroces y fondos. Aquí encontramos versiones brillantes de platos del norte chico.

Lo que probamos en nuestras visitas

Como un gazpacho: un plato veraniego refrescante con un toque de sandía que le da una dimensión más y originalidad. Perfecto inicio.

Tartare de pescado con mango: rompe un poco con los tartares de pescado convencionales. Corte perfecto, bocado sabroso.

Como un un bobum de pato: versión de plato vietnamita. Una pechuga de pato preciosa y en su punto. Tal vez mi falta de destreza con los fideos de arroz no me permitió sentir que había equilibrio en la preparación en el sentido práctico.

Cebiche de pato: una ejecución perfecta de un plato del norte chico. El pato muy tierno y suave, la cebolla crujiente y el majado de yuca que se encargaba de recoger los jugos.

Pescado con salsa de mamey (y ratatouille): la salsa funge de feliz e inesperado nexo entre el pescado y el guiso caliente de verduras.

Carapulcra a la huachana: otro plato con una resolución brillante. La panceta en punto de chicharrón con la costra crujiente, la carne jugosa y sabrosa, que se mezcla bien con la carapulcra y se refresca con una salsa criolla con tomate.

Es de esos restaurantes en los que quieres probar todos los platos de la carta. Y me quedan varios pendientes: tonno tonato, pescado y risotto verde risotto verde, arroz meloso de mar, pierna de pato confitada … y sus postres.

Awicha (de abuela, anciana en quechua) es un homenaje a sus orígenes y lo logra en gran forma.

Pan: excelente pan con masa madre hecho en casa.

Bedidas: para tomar tienen unas sodas artesanales con limón Tahití o kion muy buenas.

Vinos: su oferta incluye etiquetas originales con carácter y de precios razonables. Pregunten por los vinos por copas.

Precios: entradas (S/28-S/40), pescados, arroces y fondos (S/40-S/50). Buena relación calidad-precio.

Domeyer 298, Barranco

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